También era muy curioso que una barca llevaba a los marineros en los trayectos de la base a Mahón, cruzando el puerto. Durante el trayecto llevaban el lepanto puesto, dando una imagen a la que nunca encontré sentido, como un exceso de disciplina. También era corriente que en el embarcadero de Mahón, en la ciudad, te encontrases con una pareja de la PN ordenando formar a la gente antes de subir a la barca y luego pasando revista. Era mejor ir de la base a Mahón o viceversa a pie, si bien en este caso el camino se hacía bastante largo.
Recuerdo como anécdota que una vez el jefe de máquinas me mandó hacer un encargo en Mahón y me dirigí al embarcadero de la base a la hora de salida de francos para tomar la susodicha barca. Al llegar al muelle de la base me sale un individuo vestido de marinero, con traje de faena, mal afeitado, con el pelo largo y sin galones y portando el clásico chaquetón que se llevaba en las guardias. Se planta delante de mí y me suelta: "eh, tú, ¿a dónde vas?
Yo le contesté, "¿a ti que te importa?"
Entonces me soltó que era un cabo primero y me exigía respeto.
Le respondo que no veo los galones por ninguna parte. Nada, que entra en el cuerpo de guardia y me sale acompañado de un suboficial. Éste ordena que me ponga firmes, me mira de arriba a abajo y me suelta que no me puede dejar salir porque llevo el pelo demasiado largo.
Regreso inmediatamente al Póllux y le comento la historia al jefe de máquinas, el cual me ordena salir. Que él autoriza como llevo el pelo y que si en el cuerpo de guardia me ponen alguna pega, pues que se pongan inmediatamente en contacto con él.
Regreso al cuerpo de guardia y se lo digo al suboficial. Entonces éste coge el teléfono y pide que le pongan con el jefe de la policía naval, el cual no estaba disponible.
Ante tal tesitura, me pregunta por la graduación del jefe de máquinas y como éste tenía más galones que él, opta por quitarse problemas de encima y me deja salir. Yo siempre me quedé con la duda del porqué se permitía a aquel cabo primero ir mal vestido y mal afeitado, con el pelo más largo que yo, (y nada menos que estando de guardia), mientras a los demás se les exigía ir a reglamento.
Quien nos cortaba el pelo en el Póllux era un marinero, Pedro Montañez, que hizo un cursillo acelerado de barbero. Recuerdo que yo personalmente en Palma hice la compra, como cartero que era, de los utensilios de barbería en una tienda especializada, casi inencontrable, situada en una travesía de la calle San Miguel. Lo hacía bastante bien.
Ahora mismo me viene un recuerdo de los marineros con el pelo más largo que he visto en mi vida. Fue en el 82 estando de guardia en el Hidrográfico. Se presentaron en la puerta unos marineros del Cástor pidiendo visitar a un antiguo compañero que había cambiado de destino. Llevaban una melena que parecían miembros de una banda de rock. Recuerdo que el suboficial de guardia, el Otero, les invitó a pasarse por la barbería que teníamos en el Hidrográfico.
2 comentarios:
A lo mejor si hubieses contestado con mas educacion la cosa hubiese sido diferente
¿no crees?
Bueno, creo que contestó al mismo nivel que el Cabo 1⁰ sin identificar. Es lo que tiene ser un borde amargado. Hizo bien el hidrógrafo
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